Emerson Network Power separa la realidad de la ficción de la computación en nube
¿Las suposiciones comunes referentes a la nube se someten a un examen riguroso?
COLUMBUS, Ohio [16 de noviembre de 2011]: La nube. Este nombre nos trae la imagen de una niebla ensombrecedora que siempre queda fuera de nuestro alcance. La realidad de la computación en nube puede parecer igual de misteriosa. Antes de traspasar esta nebulosa frontera de la Tecnología de la Información (IT) es importante distinguir entre ficción y realidad. Emerson Network Power, empresa de Emerson y líder global en la maximización de la disponibilidad, la capacidad y la eficiencia de la
infraestructura crítica, ha examinado rigurosamente la validez de algunas creencias comunes acerca de la nube y hoy ofrece el resumen de sus hallazgos.
“La computación en nube es una poderosa e importante herramienta para las empresas actuales pero, al igual que ocurre con cualquier herramienta, debe ser utilizada correctamente para materializar su verdadero potencial”, afirmó Blake Carlson, vicepresidente de los mercados globales de IT de la compañía Avocent de Emerson Network Power. “Las empresas y los departamentos de IT responsables
dedicarán el tiempo necesario a comprender totalmente los riesgos y las ventajas que conlleva la nube, cuestionar las suposiciones y malas interpretaciones comunes y tomar decisiones fundamentadas que beneficien a sus organizaciones y clientes”.
Al evaluar estas suposiciones referentes a la nube, Carlson comentó que los investigadores de Emerson Network Power se centraron específicamente en las nubes públicas y plantearon una pregunta sencilla: ¿realidad o ficción?
Todos se trasladan a la nube.
Ficción, pero quizás no por mucho tiempo.
Si bien la migración a la nube aun no es universal, no cabe duda de que es una tendencia formidable que no hará más que aumentar sus niveles de aceptación e importancia a medida que avance. Hoy en día, según una encuesta de 2011 realizada por Advanced Micro Devices, aproximadamente un 37% de las empresas utilizan la nube. Y el 24% de los participantes en una encuesta de septiembre de 2011
realizada por Emerson Network Power a directores de centros de datos, distribuidores e ingenieros afirmó que tenía planes de desarrollar o implementar una estrategia de computación en nube en los próximos 18 meses. De acuerdo con un reciente informe de IDC, los ingresos a nivel mundial de los servicios públicos de la nube de IT superaron los $21 500 millones en 2010 y se proyecta que alcance los $72 900 millones en 2015. Forrester Research, Inc. es aun más optimista y calcula que el mercado global de la computación en nube alcanzará los $241 mil millones en 2020, según un informe de abril de 2011 llamado “Sizing the Cloud”. Independientemente de quién sea más preciso en sus cálculos, está claro que la nube crece y que representa muchísimo más que ese ente vacío que algunos sugirieron hace apenas un año.
¿Cuál es el motivo de las demoras y los rezagados? A pesar de que los proveedores hayan mejorado considerablemente la seguridad y privacidad de los datos desde que se inició la nube, las preocupaciones que persisten sobre el acceso, la ubicación y la transferencia de los datos patentados siguen limitando la aceptación general. La flexibilidad general de los sistemas es otra preocupación que afecta a las nubes públicas. Además, los apagones producidos en varios proveedores de la nube de alto
nivel constituyen probablemente un motivo suficiente para disuadir a algunas empresas que dependen de una disponibilidad de red inflexible para la supervivencia de su negocio.
Si me traslado a la nube nunca más tendré que preocuparme por el tiempo de inactividad.
Ficción.
Si su organización se traslada a un proveedor externo de la nube, el riesgo de que se produzca un corte simplemente se traslada desde su centro de datos hasta el del proveedor. Lo único que cambia es el control. En su propio centro de datos, es usted quien controla la infraestructura y disponibilidad de su red y sus datos. Ese control, desde luego, acarrea ciertos problemas de propiedad y responsabilidad que
podrían haber sido un factor importante a la hora de trasladarse a la nube en primer lugar. El control significa responsabilidad y la carga de responsabilidad para garantizar la disponibilidad de red es algo que algunos directores de IT preferirían no llevar sobre sus hombros.
Si su empresa se traslada a la nube, el control de la infraestructura que protege sus datos se traslada al proveedor de la nube. Es importante revisar el registro de disponibilidad del centro de datos del proveedor, así como su infraestructura de IT, antes de realizar la migración. Es muy posible que la infraestructura del centro de datos del proveedor sea más robusta que la suya, pero investigue antes de dar el salto para asegurarse la obtención de óptima integridad, responsabilidad y acuerdos de servicio sólidos.
Si su organización elige su propia nube privada, puede disfrutar de una medida de protección contra fallos de servidores únicos, pero el daño ocasionado por un corte total del centro de datos sigue siendo devastador. Mantener una sólida infraestructura de suministro eléctrico y refrigeración es esencial para alojar una nube privada y la supervisión y administración de la infraestructura del centro de datos adquieren una importancia aun mayor.
Por último, es importante recordar que la simple migración a la nube no elimina las preocupaciones por el tiempo de inactividad ni el daño que un corte puede ocasionar a su empresa. Sus clientes recordarán el fallo de su red y no el hecho de que este se debiera a un fallo del proveedor de la nube.
La nube siempre reduce los costos y la carga de trabajo.
Ficción.
Este es un argumento común para adoptar la nube pero, según las aplicaciones que planee ofrecer con la nube, puede ser cierto o no. Al menos a corto plazo es probable que una transición a la nube requiera un intenso trabajo. Las empresas que migran a la nube lo hacen para satisfacer una necesidad específica y aprovechar ciertos recursos no disponibles anteriormente (en especial los servidores) que, a través de
la nube, están disponibles según la demanda. Pero adaptar los servicios de la nube a las necesidades específicas de su empresa requiere un cambio cultural que podría resultar difícil de gestionar. Aun cuando la configuración se adapte, clasificar qué se puede o no trasladar a la nube es un proceso que requiere mucho tiempo. El aumento del rendimiento operacional puede ser la luz al final del túnel, pero la longitud del túnel no es corta.
En términos de costos, un artículo técnico de McKinsey and Co. de 2009 afirma que los clientes de la nube solo ahorran dinero cuando ejecutan determinadas plataformas en ella. En caso contrario, aclara el informe, mantener un centro de datos privado continúa siendo más rentable. Los proveedores de la nube cuestionarían esas afirmaciones (y lo han hecho), pero es seguro decir que hay dudas acerca del
ahorro final de costos que se puede obtener mediante la adopción de la nube. Si se implementa correctamente, el ahorro es posible pero, como siempre, la clave está en los detalles.
Para obtener más información sobre la computación en nube, además de los productos y las soluciones de Emerson Network Power que la respaldan, visite www.EmersonNetworkPower.com.
Acerca de Emerson
Emerson (NYSE: EMR), con sede en St. Louis, Missouri (EE. UU.), es un líder global en lo que respecta a la integración de tecnología e ingeniería para proporcionar soluciones innovadoras para clientes en los mercados industriales, comerciales y de consumidores a través de sus compañías de alimentación de red, gestión de procesos, automatización industrial, tecnologías de climatización y negocios de
herramientas y almacenamiento. Las ventas en el año fiscal 2011 fueron de $24 200 millones. Para mayor información, visite www.Emerson.com
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